Errores que no debes cometer en tu boda

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Más vale prevenir que curar. Y es que el estado de nerviosismo extremo durante el Día B puede traernos más de un arrepentimiento. Como queremos que tengas la boda perfecta, profundizamos en todos los enlaces caóticos de amigos a los que jamás confesaremos lo horrorosa que fue su boda. Así recogemos en este espacio algunos consejos imprescindibles para no meter la pata.

Desde la organización al propio día de tu boda, los 10 grandes errores que no debes cometer:

1. No anuncies tu compromiso en Facebook, Twitter o Instagram. A pesar de que nos encantan las ceremonias con su hagstag y demás detalles, no hay nada como una llamada para contar cosas importantes. Seguramente a tu tía le moleste bastante que la hija de su vecina se haya enterado antes que ella. Piénsalo. Está feo.

2. No le digas a esa amiga lejana “vente si quieres a mi despedida” si NO está invitada a la boda. No hay nada como un invitado por compromiso, que ya tendrás más de uno. No incrementes el listado de asistentes por una exaltación de la amistad mientras cantáis una de Bisbal.

3. Intenta que tus invitados lleguen sobrios al banquete. Es decir, si entre la ceremonia y la celebración hay 5 horas de margen no esperes que tus invitados se resistan a las primeras copas en el bar de al lado. Calcula los tiempos para que haya máximo una hora de margen.

4. No sientes a todos tus amigos solteros en la misma mesa. En serio. Queda fatal y puede haber más de un ofendido. Sabemos que el sitting es algo complicado, intenta sentar a amigos de grupos pequeños juntos para que lo pasen bien sin sentirse cohibidos. Independientemente de que vayan en pareja o solteros.

5. Comida fatigosa. Más canapés, menos comida principal y más barra libre. Es la fórmula. Una boda no deja de ser una fiesta, y no hay ninguna fiesta exitosa en la que los invitados estén sentados. La gente prefiere estar en contacto de un lado a otro, a su aire. Reserva una zona para familiares que prefieran charlar cómodamente durante la el cóctel y la barra libre. Así todos contentos.

6. Regalos y ramos para todos. Está bien tener un detalle con tus padres, hermanos o incluso con una amiga especial. Sin embargo, querer abarcar mucho te puede salir fatal. Decepciones, esa amiga sensible, llantitos y discusiones. No vale la pena. Piénsalo bien y evita una tragedia griega.

7. El paseillo. Da las gracias, saluda a todos, hazte fotos, ¡pero disfruta! ¿Con lo caro que te ha salido el solomillo y no vas a probarlo? Durante los platos principales dedícate a relajarte y estar con tu familia. Ya habrá tiempo para agradecimientos más tarde.

8. Que tus invitados no paguen copas. Si quieren continuar la fiesta, es que lo has hecho fenomenal. Aunque sea un gasto más, determina un margen amplio para que tus invitados disfruten y tomen lo que deseen, así no tendrás que añadirlo a última hora. In situ es mucho más caro y puede que te amargue un poco la fiesta ver volar tus billetes.

9. Música de verbena. Que quieras acertar y gustar a casi todos no significa que tu refinado salón se convierta en la plaza de algún pueblo de la España profunda. Dedícale unos días con tu pareja a meditar sobre los gustos de ambos y de los distintos grupos de amigos. Dale rienda suelta a la imaginación de tus invitados y que puedan pedir canciones libremente. Seguro que alguno pide ‘Aserejé’, y acabaréis bailando todos.

10. Re-cena. Cómo habría agradecido que alguien se lo dijera a mis amigas. Después de beberme 10 copas (para amortizar la barra libre, claro) y bailar reggaeton, sevillanas y todo lo se me ha presentado, obviamente, ¡tengo hambre! Aunque parezca mentira, estos detalles marcan a diferencia. Ahora hay muchas ideas trendy para hacerlo. Desde una mesa salada o un candy bar a mitad de la noche. ¡Recargar energías y a seguir!

Esperamos que estas 10 claves os ayuden a disfrutar 100% de vuestra boda. No podrás controlar todo, pero sí estar atenta a muchos detalles previos que completarán una celebración redonda.